Cuando el cielo está gris, la lluvia golpea suavemente contra la ventana y, en lugar del parque, el salón se convierte en el escenario de la tarde, es fácil echar mano del teléfono o poner una película o una serie infantil. Sin embargo, una tarde lluviosa de otoño puede ser también la ocasión perfecta para que los niños vuelvan a descubrir la diversión de jugar sin pantallas.
No hace falta organizar un programa especial ni pasar toda la tarde preparando actividades. Un juego de mesa, unas piezas de construcción, un poco de plastilina o incluso una sencilla búsqueda del tesoro en casa pueden mantener a los niños entretenidos durante mucho tiempo.
Hemos recopilado 15 ideas de juegos para las tardes lluviosas de otoño que no necesitan pantallas: solo un poco de imaginación y algunos juguetes.
Los bloques de construcción pueden convertir casi cualquier tarde en una aventura llena de juegos. Esta vez, en lugar de construir solo una casa o un coche, ¡inventad juntos toda una ciudad otoñal!
Puede tener una escuela, una panadería, un parque, una parada de autobús, un zoológico o incluso una enorme tienda de impermeables. Los niños pueden construir los edificios y después utilizar figuras para representar lo que sucede en la ciudad.
Entre los juguetes de construcción LEGO® y otros juegos de construcción encontraréis muchos sets con los que crear vuestro propio mundo durante una tarde lluviosa.
Los puzzles son una de las formas más sencillas de conseguir que los niños se concentren durante más tiempo en una actividad. Además, no tienen por qué hacerlos solos.
Preparad una mesa grande, separad las piezas y empezad a montar el puzzle juntos. Para los más pequeños, elegid puzzles con pocas piezas, mientras que los niños mayores pueden enfrentarse a retos más complejos.
En nuestra categoría de Puzzles y rompecabezas encontraréis opciones para diferentes edades, desde puzzles de pocas piezas hasta modelos más grandes y detallados.

Jugar con plastilina es una opción especialmente buena cuando buscáis una actividad más tranquila y creativa.
El otoño ofrece muchas posibilidades: podéis crear castañas, calabazas, setas, erizos, zorros, hojas o incluso una escena completa del bosque.
Primero, los niños pueden crear las figuras y después inventar una historia para ellas. De esta manera, jugar con plastilina puede convertirse fácilmente en un juego de roles.
Entre las plastilinas Play-Doh encontraréis diferentes sets creativos, como el Play-Doh: Súper set clásico 4 en 1, que incluye también diferentes herramientas para moldear.
Para esta actividad ni siquiera hace falta comprar un juguete.
Esconde algunos objetos pequeños o juguetes en diferentes lugares de la casa y prepara unas pistas sencillas. Para los más pequeños puedes hacer dibujos, mientras que para los mayores puedes escribir pequeñas adivinanzas.
Por ejemplo:
«Busca la siguiente pista donde te lavas los dientes por la mañana.»
Al final, por supuesto, les espera el «tesoro». Puede ser un pequeño dulce, una pegatina o incluso un juguete que hayas escondido previamente.
Si fuera lleva todo el día lloviendo, no hay mejor momento para disfrutar de un juego de mesa juntos.
Elegid tres juegos diferentes y organizad un pequeño campeonato. No hace falta tomarse la puntuación demasiado en serio: después del primer juego podéis dar una pegatina, después del segundo un cinco y, al final, entregar un «título de campeón» para toda la tarde.
En nuestra categoría de Juegos de mesa y cartas encontraréis muchas opciones, desde juegos de cartas rápidos y sencillos hasta juegos de mesa para toda la familia.
UNO es una opción especialmente buena para una tarde lluviosa porque se prepara rápidamente, es fácil de llevar a cualquier parte y una partida no tiene por qué durar demasiado.
Y si el UNO clásico ya se os da bien, podéis probar una versión diferente. En nuestra oferta también encontraréis UNO Quatro, que combina la tradicional mecánica de UNO de emparejar colores y números con una dinámica de juego basada en conseguir cuatro en línea.
Elegid un cuento favorito y, en lugar de limitaros a verlo, ¡representadlo!
Los niños pueden elegir los personajes, preparar accesorios sencillos con papel y después representar la historia para toda la familia.
Cuando ya dominéis un cuento conocido, intentad inventar vuestra propia historia. Un niño puede ser el protagonista, otro su ayudante y mamá o papá pueden incluso asumir el papel de narrador.
Esto ya no es solo un juego, sino también un proyecto creativo.
Dibujad un tablero sobre una cartulina grande, cread casillas, inventad las reglas y utilizad pequeñas figuras como peones.
Los niños pueden decidir qué obstáculos habrá en el recorrido, qué tareas tendrán que superar los jugadores y cuál será el objetivo final.
Después llega la primera partida de prueba y, por supuesto, también podéis modificar las reglas si algo no funciona como esperabais.
Si queréis más materiales para este tipo de proyectos, también podéis echar un vistazo a nuestra categoría de Manualidades y hobby creativo.
El juego de memoria es un clásico entre las actividades sin pantallas, pero no siempre hay que jugar de la misma manera.
Además de las reglas tradicionales, probad una variante en la que el niño tenga que inventar una pequeña historia relacionada con cada pareja que encuentre.
Por ejemplo, si encuentra una pareja de perros, tiene que decir una frase sobre adónde va el perro. El siguiente jugador continúa la historia.
Entre los juegos de memoria encontraréis opciones adecuadas tanto para niños pequeños como para los más mayores.
Para esto probablemente no necesitéis nada más que unas mantas, unos cojines y algunas sillas.
Construid un pequeño refugio en un rincón del salón y después podéis instalaros allí con un libro, un puzzle o un juego de mesa.
Los niños mayores incluso pueden crear sus propias «reglas del refugio»: por ejemplo, aquí solo se puede hablar en susurros, todo el mundo tiene que llevar un libro o dentro del refugio solo se puede leer con una linterna.

Mete diferentes objetos que puedan tocarse de forma segura en una bolsa o en una funda de almohada.
La misión del niño es adivinar qué hay dentro utilizando únicamente el tacto.
Empezad con objetos sencillos y después podéis pasar a otros más difíciles de reconocer. Con los niños mayores, incluso podéis jugar contrarreloj.
Para variar, también podéis hacerlo al revés: el niño elige un objeto y los demás tienen que descubrir qué es haciendo preguntas.
El otoño ofrece muchísima inspiración para jugar de forma creativa.
Dibujad una ciudad bajo los paraguas, pintad hojas de colores, cread un erizo de papel o haced juntos un collage.
El objetivo no es que el resultado sea perfecto. Lo importante es que los niños puedan experimentar libremente con los colores, las formas y los materiales.
Entre los juegos creativos y materiales para manualidades y hobby también encontraréis materiales adecuados para este tipo de actividades.
Sacad un set de construcción y proponed a los niños un desafío.
Por ejemplo:
Lo mejor es que no existe una única solución correcta. Cada niño puede crear una construcción completamente diferente a partir del mismo desafío.
En nuestra web, además de LEGO clásico, también podéis elegir entre otros juguetes de construcción de plástico.
Sentaos en círculo y empezad a crear una historia entre todos.
El primer jugador dice una frase:
«En un lluvioso día de otoño, un pequeño zorro escuchó un ruido extraño en el bosque…»
El siguiente continúa con otra frase. Así, todos van añadiendo algo a la historia.
Los niños mayores incluso pueden dibujar a los personajes del cuento y, al final, podéis crear vuestro propio «libro de cuentos».
Para terminar una tarde lluviosa, podéis elegir un juego en el que participe toda la familia.
Puede ser un juego de cartas rápido, un juego de habilidad, un juego de memoria o un juego de mesa familiar más largo. Lo importante es que todos encuentren algo divertido.
Jugar juntos también es una buena manera de terminar la tarde porque no tiene que convertirse en una competición. No pasa nada si alguien no gana. No pasa nada si una carcajada interrumpe la partida. Y tampoco pasa nada si decidís adaptar alguna regla a vuestra manera.
El objetivo es sencillo: estar juntos y pasarlo bien sin pantallas.
Jugar sin pantallas no significa que tengáis que inventar una actividad diferente para cada tarde. Muchas veces, lo mejor es tener siempre a mano algunos juegos que ya sabéis que funcionan bien.
Una caja de bloques de construcción, un set creativo, algunos puzzles y uno o dos juegos de mesa ya ofrecen infinidad de posibilidades. Además, un mismo juego puede ser completamente diferente dependiendo de la historia que los niños inventen para acompañarlo.
Y la lluvia de otoño incluso puede tener su lado positivo: es una buena oportunidad para bajar el ritmo, sacar los juguetes y desconectar un poco del uso constante de las pantallas.

Si queréis tener preparados con antelación algunos juegos sin pantallas para las tardes lluviosas, merece la pena elegir diferentes tipos de actividades:
En nuestra web encontraréis ideas para estos y muchos otros juegos sin pantallas, para que las tardes lluviosas de otoño puedan convertirse en momentos de juego, creatividad y diversión en familia.
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